SALI PARA CONQUISTAR

Salí para conquistar, recorrí mucho camino, iba buscando el destino que Dios me había preparado, y he visto la bendición y su cuidado esmerado en los años que han pasado, porque escogí lo mejor, seguir siempre  a mi Señor para poder alcanzar los sueños que había soñado.

Algunos pude lograr, por otros tengo que esperar, y seguir sin desmayar pues hay mucho por hacer… caminos por caminar…

Conquistar no es nada fácil, cuesta lágrimas, dolor, trabajos, pruebas, soledad, y un poco de incomprensión, y quizás algunas penas, que te llevan a pensar, si al final podrás llegar y tu tierra conquistar.

Es entonces cuando sientes el respaldo del Señor que te anima,  y que te alienta para seguir adelante traspasando las fronteras hasta llegar a la meta, sin temor y sin verguenza, sin dudar que llegarás

y por fe conquistarás todo lo que habías soñado. El proceso en el camino  fue transformando mi mente pues me hizo más conciente en la lucha     por ganar, las batllas por pelear, siempre con Cristo a mi lado, pues, si algo he conquistador ha sido solo por él que me ha llenado de fe,  y de paz y de su amor, por eso a mi Salvador sirvo y todo dejo a sus pies.

Sé, y bien segura estoy, que hay algo por conquistar, cada uno debe hallar lo que Dios le quiere dar, una tierra prometida donde fluye leche y miel, en abundancia para quien decide creerle a él. Hay que avanzar y creer,

hay que seguir adelante, nunca mirar hacia atrás, esforzados y valientes, sin temor al que dirán, para poder conquistar tendremos que trabajar  y cumplir bien la tarea, porque así de esa manera, al fin vamos a llegar.

Salí para conquistar y aunque no ha sido muy fácil, creo que al caminar,   a mi paso algo he sembrado, las puertas que he golpeado por mi Dios  han sido abiertas, umbrales he traspasado pues él preparó las sendas,  pore so sigo adelante conquistando nuevas metas.

La conquista trae alegría y llena el alma de gozo, porque ver a un pecador que a Cristo abre el corazón es algo maravilloso!

Le doy gracias al Señor pues su mano me ha guiado y el terreno que he cruzado, con sus espinas y escollos, hoy me parece muy poco, al ver la gracia de Dios que con poder me ha rodeado y siempre me ha confortado y al caer me ha levantado; fue renovando mis fuerzas,   y fue saciando mi sed, pore so le alabo a él y hoy le pongo a sus pies todo lo que he conquistador. - Escribí esta poesía en Octubre de 2013, después de un tiempo difícil, pero segura que había algo por conquistar.  

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