GLORIA A DIOS EN LAS ALTURAS, Y EN LA TIERRA PAZ!

“Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y decían: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Lucas 2:13-14

La primera navidad comenzó en un pueblito de Judea llamado Belén, fue anunciado por el profeta Miqueas: “Pero tú, Belén Efrata, peque-ña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.” – Fue un momento de gran gozo para todos los que pudieron estar presente en ese acontecimiento. Una gran estrella alumbró la oscuridad de la noche, multitud de ángeles alabaron a Dios, y unos simples pastores llegaron al pesebre para contemplar a Dios hecho hombre, nacido de una mujer, para cumplir un propósito divino. Hoy no hay paz ni buena voluntad entre los hombres, pero para todo aquel que ha conocido a quien es el motivo de la navidad, la paz del eterno y su buena voluntad para con sus hijos, se manifiesta cada día.  Aquella noche en Belén el ángel le dijo a los pastores que no tuvieran temor, el estaba allí para darles la mejor noticia, porque se estaba cumpliendo ante sus ojos lo que el profeta Isaías había dicho: “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.” – Jesús trajo luz en medio de las tinieblas del mundo, luz de salvación y de esperanza, no solo a Israel sino también a todos los que le reciben como Señor y Salvador, no importa raza, lengua, o nación, todos somos iguales ante los ojos del Señor y nos ha hecho dignos de recibirlo, nos ha dado el derecho de vivir en victoria y alcanzar la vida eterna. Podemos decir con certeza que la verdadera navidad comienza el día que nos encontramos con Jesucristo y lo reconocimos como nuestro Señor, nuestro Salvador, de ahí en adelante podemos celebrar con conocimiento porque la navidad está en nosotros, y fue hecha por nosotros. El enemigo ha tratado de suplantar a Jesús con entreteni-mientos, fiestas, comida, bebida, Santa Claus, el arbolito, pero nada de eso podrá opacar el amor del Padre demostrado en el Hijo, por eso cantamos “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz!”   

LRF MediaComment