DIOS HECHO HOMBRE (12.18.16)

Conocemos muy bien la historia de la navidad, la noche en que nació Jesús; lo que a veces no se conoce tan bien son los acontecimientos que antecedieron a esta hermosa historia de amor. El profeta Isaías anunció: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel”. Este nombre significa “Dios con nosotros”, y al decir “la virgen”, está refiriéndose a una doncella, muy joven, que sería escogida a su tiempo como instrumento para llevar en su vientre un niño engendrado por el Espíritu Santo. También Isaías dice: “El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos” ; el pueblo hundido en pecado ydesobediencia, lejos de Dios, vio la luz que brilló en los cielos cuando el ángel, con una hueste celestial, anunció a los pastores, que había nacido el Salvador, quien trajo luz a este mundo, paz, perdón y salvación a la humanidad. “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” Estos cinco nombres que el profeta Isaías enumera caracterizan la función de Jesús como el Mesías prometido. Admirable, sobrenatural, atributo de Dios y no de los hombres. Consejero, la sabiduría perfecta con palabras de vida eterna. Dios Fuerte, en él habita toda la plenitud de la Deidad. Padre eterno, revelando al Padre, y él mismo actuando como un padre amoroso, compasivo y proveedor. Príncipe de Paz, un gobierno que trajo la paz con Dios, y la liberación del pecado y de la muerte. Lucas narra el anuncio de un niño que nacería antes que Jesús, con el propósito de preparar el camino al Señor cuando fuere tiempo, Juan el Bautista; y también como sería el nacimiento del mismo Jesucristo, cuando el ángel Gabriel visitó a María, y le dijo: “Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo.” El resto de la historia ya la conocemos, navidad no comenzó en un pesebre sino que comenzó en el corazón de Dios cuando vio la humanidad perdida, en oscuridad, y sin esperanza. Muchos hombres de Dios se levantaron para advertir y guiar al pueblo por el buen camino, pero tenía que venir uno, perfecto, sin pecado y santo para mostrar que Dios se había acercado a los hombres.

  POR LA PASTORA GRACIELA LAGO