AUTODEPENDIENTES DEL ESPIRITU SANTO (09.04.16)

Nos vamos haciendo más autodependientes del Espíritu Santo, en la medida que apreciamos la manifestación de su presencia en nuestras vidas y nos damos cuenta que esto es beneficioso para nuestro creci-miento espiritual. Hay un grave peligro a las puertas y tenemos que estar apercibidos, y es cuando la iglesia no depende totalmente de él. Autodependiente es una palabra compuesta. Auto, prefijo griego que significa: uno mismo o por si mismo. Dependiente: depender de, ser consecuencia de, estar bajo el dominio o autoridad de; o sea, el que depende de otro. Autodependiente significa que por mi mismo, por mi propia voluntad me someto bajo la autoridad y el dominio del Espíritu Santo y dependo completamente de él. Ultimamente hay tantas cosas lindas que llaman la atención de los cristianos y los mantienen entretenidos! Elocuentes predicadores con palabra positiva, shows musicales donde se exalta más al hombre que a Dios,  no todo es malo pero hay que saber filtrar lo que vemos y escucha-mos. Todo lo que nos lleva a perder el enfoque que debemos tener en Cristo y nuestra vida en él, nos hace correr un riesgo altamente peligroso, que nos puede llevar a dejar a un lado la verdad de la palabra de Dios y olvidar la unción de la presencia del Espíritu, apartándonos de la verdad. Por eso tenemos que conocer las Escritu-ras y mantener una relación estrecha con el señor. Jesús dijo: He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Lc. 24:48. La promesa ya está en nosotros los que hemos confesado a Cristo como nuestro Señor y Salvador. El lo aseguró cuando dijo: Y yorogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre. Jn.14:16. Es una realidad, el Espíritu Santo está con nosotros, en nosotros, y por nosotros. Si verdaderamente acepto ser auto-dependiente de él, tomaré buenas decisiones y todo irá mejor. En Marzo de 2011 mientras oraba escribí esto: Estoy cargando algo grande dentro de mi, la presencia del Señor. Soy portadora de la gloria de Dios, soy la casa donde habita el Espíritu Santo, soy su depósito. Su presencia crece en mi y se manifiesta a través de mi testimonio. El es mi dueño, me guía, me consuela, me conforta, me habla, me alienta, me corrige. Me someto a su voluntad y le dejo hacer en mi vida, lo que él quiera. Y les aseguro que todo va bien!  

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO