UNIDAD PERFECTA EN EL ESPIRITU (08.27.17)

“Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.” “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.” Ef. 4:3 y 13 - A cada uno de nosotros, en nuestra humanidad imperfecta, nos es imposible guardar la unidad del Espíritu, por más que nos esforcemos; esto solo se logra mediante una vida de obediencia y sometimiento a los mandamientos bíblicos, y a una fe y fidelidad creciente ennuestro Señor Jesucristo. Cuanto más le conocemos más cerca estaremos de esa unidad perfecta. El Ap. Pablo decía en su carta a los Corintios: “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.” 1 Co. 1:10. Pablo le pide encarecidamente a la iglesia en Corintos que todos hablen lo mismo, que no hayan divisiones, que piensen de igual manera y sean de un mismo parecer, para que puedan estar perfectamente unidos. No es fácil, todos tenemos una opinión que dar y queremos ser escuchados, pero si no hablamos guiados por el Espíritu y con el respaldo de la palabra, mejor callar. La falta de unidad impide que una vida progrese, que una empresa prospere, que un matrimonio permanezca, que la iglesia cumpla su propósito. Hay refranes que hablan acerca de la unidad: “Unidos venceremos”, “La unión hace la fuerza”, no son bíblicos pero dicen una verdad muy cierta! El pasaje de Eclesiastés 4:9-12, no menciona la palabra unidad pero la refleja en cada uno de sus versículos: “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero, ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.” Todos necesitamos la compañía, la ayuda, el amor y el apoyo de otro, fuimos creados para vivir en familia y bajo el amor del Padre, la cobertura del Hijo y la guía del Espíritu Santo, un cordón de tres dobleces que nos envuelve y no se romperá.

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO