“UN PADRE A LA IMAGEN DE DIOS” (06.19.16)

“SI JEHOVA NO EDIFICARE LA CASA, EN VANO TRABAJAN LOS QUE LA EDIFICAN”.  Salmos127:1

 Todo varón que pueda proyectar la imagen de Dios en su vida será un mejor hombre, ciudadano, esposo y padre. Frecuentemente nos encon-tramos con personas que no pueden ver a Dios como Padre celestial por la mala imagen que sus padres terrenales les mostraron. El hombre que no conoce su responsabilidad como padre y no ejerce su rol como tal, difí-cilmente logrará tener el respeto de sus hijos. Si no muestra amor, respon-sabilidad, comprensión y cuidado sobre ellos, tampoco podrá esperarlo para sí mismo cuando sus hijos sean adultos. Solo la misericordia de Dios, la gracia de Jesucristo y la guía del Espíritu Santo podrán lograr los cam-bios necesarios en el corazón de quienes han sido dañados por una pater-nidad falta de amor, desordenada y descuidada. En este tiempo, hacen fal-ta padres dispuestos a reflejar a Cristo en sus vidas. Un varón que siempre busca la guía, el consejo y la sabiduría de la palabra de Dios, será un pa-dre que sabrá educar a sus hijos en el temor del Señor con disciplina y amor. Según el orden divino el varón es responsable de poner bases sóli-das en el hogar, es la cabeza establecida por Dios, pero debe saber guiar a su familia sin imposiciones ni agravios. Quizás en nuestros días no encon-tramos mucho esto, el hombre ha dejado el lugar que le corresponde, por comodidad, por irresponsabilidad, por desobediencia, o porque no tuvo un buen ejemplo a seguir, nadie le enseñó cual es su lugar frente a la socie-dad, según nos enseñan las escrituras. Dios quiere restaurar el lugar del hombre, que rescate su autoridad y su lugar como cabeza, para que junto con su esposa puedan construir un hogar estable y permanente para sus hijos. El fundamento de un hogar feliz esta basado en cuatro columnas básicas: Dios, Amor, Respeto y Comunicación. Esta combinación creará una base que resistirá cualquier situación que pueda venir. Y si a esos cuatro pilares le añadimos cuatro más: Comprensión, Paciencia, Perdón y Disciplina, se reforzará el fundamento y nada ni nadie lo podrá que-brantará. Un padre ausente, que no comparte con sus hijos ni se ocupa de ellos, no podrá alcanzar la meta que Dios tiene para él. Un buen padre en-señará a sus hijos en obediencia, los formará en integridad, será de buena influencia para ellos, y les guiará con paciencia y amor a conocer al Se-ñor. Si Dios no edifica el hogar, en vano trabajan los cónyuges y de poco valdrá su esfuerzo. Varones de Dios, mírenle a él e imiten su paternidad, y así serán los padres a la imagen de Dios. Felíz Día del Padre!!

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO