JESUS, LA RESURRECCION Y LA VIDA (04.17.17)

“Al día siguiente, que es después de la preparación, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato, diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero. Y Pilato les dijo: Ahí tenéis una guardia; id, aseguradlo como sabéis. Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.” Mateo 27:62-66

Aquellos que crucificaron a Jesús tenían miedo que lo que había dicho se cumpliera. Ellos temían que lo que él había dicho fuera verdad, por eso lo negaron y lo mataron. No les convenía sus enseñanzas, no aceptaban que lo que ellos tenían era tan solo religión y no relación con Dios. No querían reconocer que necesitaban arrepentirse y recibir a Cristo como Señor y Salvador. Por nada del mundo aceptaban la derrota, por eso inventaron la historia de que su cuerpo había sido robado. Aseguraron el sepulcro con una gran piedra, la sellaron y pusieron soldados a custodiarlo. ¿Acaso eso podría impedir que el Señor se levantara de los muertos y saliera de aquella cueva? Las mujeres que lo habían seguido fueron al sepulcro aquel primer día de la semana, se encontraron con una tumba abierta, con un ángel que removió la gran piedra y se sentó sobre ella, y con la guardia desmayada por el miedo. El ángel dijo a las mujeres: “No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos…” Mt. 28:5-7. La resurrección del Señor es una de las verdades esenciales del evangelio, es muy importante para nosotros los creyentes, porque pruebaque él es el Hijo de Dios, que murió derramando hasta la última gota de su sangre en la cruz, para darnos la oportunidad del perdón de pecados, nueva vida en Cristo, y la seguridad de una herencia eterna. Hoy, nosotros, la iglesia, tenemos que comunicar al mundo que Jesús es la resurrección y la vida!


POR LA PASTORA GRACIELA LAGO