JESUS Y NOSOTROS, LA LUZ DEL MUNDO (03.13.16)

“Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tieniblas, sino que tendrá la luz de la vida.” Jn. 8:12

La razón por la que el mundo no se encuentra con Jesús es porque los cristianos no estan reflejando a Jesús en sus vidas. Muchos se conforman con llegar a un Servicio en la semana, leer la Biblia oca-sionalmente y orar cuando necesitan algo. Esto es bastante duro, pe-ro tristemente es una realidad que no podemos dejar de ver. Deci-mos que Jesús es la luz del mundo, y es verdad, él lo dijo, esta es-crito en la palabra de Dios, pero hoy para que esa luz brille y se vea en medio de la oscuridad del mundo, tú y yo tenemos que mos-trarlo, tenemos que brillar, alumbrar en medio de las tinieblas con nuestro testimonio, no solo hablando, sino con nuestros hechos que es lo que los demás recordarán. Mt. 5:14-16 - “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras , y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Algo que está en lo alto será visto de todos, no se puede esconder, por eso las luces siempre están en el techo o a una altura considerable, para que puedan alumbrar correctamente, no ponemos una lámpara debajo de la cama o de la mesa, pues allí no podrán proyectar luz a la casa. En la vida espiritual es igual, si digo que tengo a Cristo en mi vida debo mostrarlo, hacer lo que él hizo, amar, ayudar, perdonar, y vivir de acuerdo a sus mandamientos. Levantar bien alto su nombre a través de nuestro ejemplo, nuestras buenas obras y nuestro deseo de compartir tan grande tesoro que se nos ha dado. Viendo que el mundo va de mal en peor, debemos le-vantarnos con una luz de esperanza, proclamando que no todo esta perdido. Nosoros conocemos la verdad, Jesús, y es nuestro deber compartirlo. Iglesia, hoy más que nunca debemos alumbrar las ti-nieblas en las que vive la humanidad, con la luz que el Señor ha puesto en nosotros. Ef. 5:8-9 - “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad).”

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO