EL MUNDO ESTA AL REVES

“Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo! Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos! Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida; los que justifican al impío mediante cohecho, y al justo quitan su derecho! Isaías 5:20-23.

Estamos viviendo tiempos difíciles, raros, sin sentido común, el mundo está al revés. Como dice la palabra de Dios, a lo malo llaman bueno y a lo bueno malo, indudablemente hay una batalla entre la luz y las tinieblas. ¿Y qué estamos haciendo nosotros, los cristianos, para arreglarlo? Todo lo que está a la orden del día es lo conde-nado por Dios. la impiedad y la injusticia caminan de la mano, arrasando con justicia y la piedad que nos enseña la Biblia. La humanidad se excusa detrás de un talón de modernismo barato, creatividad ridícula y libertad que no es otra cosa que libertinaje. Vanidad, abusos, egoísmo, necedad que nubla el entendimiento, cierran y entenebrecen el corazón, y trastornan la razón. Se ha cambiado la verdad de Dios por mentiras absurdas, que el hombre ha inventado para justificar su pecado (Rom.1:18-32). Hechos vergonzosos, pasiones desordenadas, y actos contra la naturaleza divina. Nos indignamos al ver y oír como la maldad se ha multiplicado… pero esto no es nuevo, ya estaba profetizado. “El mundo va de mal en peor”, decía mi padre hace más de cuarenta años. Es una realidad, verdadera-mente el mundo está al revés, y ¿quién lo va a arreglar? Dios está esperando que la iglesia cumpla su labor, que se levante firme, poderosa, santa y victoriosa. Una iglesia que no se esconda detrás de una religiosidad mohosa, sin vida y sin amor por las almas perdidas. El Señor estableció un cuerpo vigoroso, activo, dispuesto a pelear la buena batalla de la fe, hombres y mujeres capacitados, preparados y llenos de conocimiento que marcarán esta generación, impactando al mundo con el evangelio de la verdad, el perdón y la gracia de Jesucristo. Iglesia, despierta, no estamos solos, el Espíritu Santo está con nosotros dándonos poder, fuerza, sabiduría y estrategias para pelear y hacerlo bien, porque la victoria ya nos ha sido dada, Jesús la ganó por nosotros!

 

Por La Pastora Graciela Lago