UNA VIDA DE DESAFIOS CONTINUOS (02.22.17)

La vida es un continuo desafío, lleno de sorpresas,  situaciones, momentos de gozo y alegrías y también otros de pruebas y tristezas. Si aprendemos a enfrentar cada una de esas circunstancias en la actitud correcta, seguro que alcanzaremos las metas deseadas. El fracaso no está hecho para los que descansan en los brazos del Señor, sino la victoria. Podremos pasar por momentos de dificultad, tropezar, y hasta caer, pero el cristiano fiel siempre se levanta con nuevas fuerzas y dispuesto a seguir en la lucha, con actitud de triunfador, y esto no es mérito propio, sino de nuestro Dios que siempre está en cuidado y control de nuestras vidas, vigilando que ninguno de sus hijos quede derrotado.  2 Co. 2:14 - “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.”. El que diga que la vida del creyente es aburrida es que no conoce al que nos respalda, el que va al frente abriendo camino, cubriendo nuestras espaldas, caminando a nuestro lado, llevándonos de su mano, y si fuere necesario, en los momentos difíciles en los que nos faltan las fuerzas y no podemos avanzar, nos carga en sus brazos poderosos. Los desafíos sonmuchos y cuando logramos vencer uno viene el siguiente, pienso que es como si estuvieran en fila esperando turno para enfrentarse con nosotros. Así como en las olimpíadas, los atletas que compiten en las carreras de obstáculos, pasan uno pero tienen que seguir con el siguiente hasta llegar a la meta, poniendo todo su esfuerzo para ganar, igual nosotros debemos hacerlo así, dice el Ap Pablo: 1 Co.9:24-25 - ¿No sabéis que los que corren en el estadio todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros una incorruptible.” Vamos a seguir adelante, sin desmayar ni decaer en nuestra fe, ya Jesús nos ha asegurado la victoria que importan los obstáculos y desafíos, mas bien tenemos que agradecerles porque mantienen viva nuestra fe, confianza y seguridad de que vamos a vencer!  Siempre que estemos en la actitud correcta, en obediencia y dispuestos a seguir las instrucciones de la palabra de Dios, vamos a vivir temporadas buenas y otras no tanto. Pero para los hijos de Dios cada una de ellas pueden ser vividas en victoria continua!

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO