CONFIANZA, FE, SEGURIDAD (01.23.16)

Salmo 118:8 - “Mejor es confiar en el Señor que confiar en el hombre”.  Es curioso que este versículo se encuentra justo en el centro de la Biblia. Hay 594 capítulos antes y 594 después. (No los conté yo, solo encontré el dato). Confiar, Dejar al cuidado de. Esperar con tranquilidad, creyendo que llegará. Tener fe. Confianza, Sentimiento de seguridad en algo o alguien. Actitud de seguridad en medio de la espera. Hay más de 250 versículos que hablan de confiar, de confianza, de vivir confiados, en nuestro Dios, con la plena seguridad de que no nos va a fallar, ni dejar. La confianza, la fe y la seguridad caminan de la mano, están muy ligadas entre sí. Si no tengo confianza es porque no tengo fe, ni tampoco seguridad en lo que Dios ha dicho. ¿Por qué si la palabra nos respalda, somos tan desconfiados? ¿Por qué nos flaquea la fe en medio de la prueba, si tenemos el respaldo y las promesas del Señor? Cuando nuestra fe flaquea y desconfiamos de lo que Dios ha prometido, perdemos toda seguridad de que su palabra se hará realidad en nuestras vidas. Hb. 11:1 dice que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no vemos todavía. Nopuedo, o mejor dicho, no debo dudar ni desconfiar de lo que Dios va a hacer a mi favor; y mucho menos de lo que ya hizo.

Cuando me subo a un avión tengo confianza que voy a llegar a mi destino, no me pongo a pensar que si se puede caer, o hay algún problema, o un ataque terrorista, o una tormenta, o un desperfecto en medio del vuelo, porque eso me aterrorizaría y paralizaría mi confianza. Pongo mi vida en las manos del piloto. Por que entonces no puedo poner mi vida plenamente confiada en las manos del piloto por excelencia, que quiere lo mejor para mi, Jesús.

Tenemos que confiar, nos conviene, nos bendice. Salmo 42:5  “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mi? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mí y Dios mío”. El salmista le habla a su alma, se habla a sí mismo. ¿Por qué…? Levántate, anímate, la depresión no es para tí! Alguien que está abatido está desanimado, desalentado, y si está turbado, está confundido, ha perdido la serenidad, el aplomo, tiene nublada la razón, no puede pensar con cordura. NO! Eso no es para los hijos de Dios, confía, ten fe, tu seguridad es Jesucristo.

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO