PERSONALIDAD DE UN CREYENTE

Si nos llamamos cristianos tenemos que vivir una vida semejante a nuestro Maestro, Señor y Salvador. Por esta causa debemos procu-rar cada día parecernos más a él. De otra manera nos estamos min-tiendo a nosotros mismos y a quienes nos rodean, porque a Dios no lo podemos engañar. Nuestro compromiso es serio y este año es decisivo para hacer los cambios necesarios para dar el fruto que esperamos… manos a la obra!

 

PENSAMIENTO – Salmos 139:2 – Dios nos conoce bien.

ESPIRITU – Juan 4:24 – Adorar a Dios en espíritu y verdad.

RAZON – 1 Pedro 14-16 – Listos y de buena conducta.

SABIDURIA – Pro. 3:13-18 – La sabiduría es árbol de vida.

OBEDIENTES – 2 Cor. 10:5-6 – Dando cuenta a Dios.

NUTRIDOS – 1 Tim. 4:6 – Buenos ministros de Jesucristo.

APTOS – Hb.13:20-21 – Preparados para toda buena obra.

LIBRES – Gal. 5:1 – Firmes en la libertad que Cristo nos dio.

IDONEOS – 2 Tim. 2:2 – Capacitados para enseñar a otros.

DISCIPULO – Lc. 14:33 – Dispuestos a pagar el precio.

ADORADOR – Jn. 4:22-24 – Búsqueda y entrega absoluta.

DILIGENTES – Rom. 12:11 – Fervientes en el servicio.

Por La Pastora Graciela Lago