HAY MUCHO POR HACER TODAVIA (01.05.17)

2 Tim. 2:4-6

“Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero. Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.”     

Desde que comenzamos este año hemos oído o dicho que es un año de nuevas oportunidades, de grandes cosechas, de alcanzar metas, pero a veces se nos olvida decir que es también un año de mucho trabajo. Es importante que entendamos esto porque no podremos enfrentar las nuevas oportunidades, ni recoger la cosecha o alcanzar las metas si no nos esforzamos, trabajamos y ponemos todo nuestro corazón en la tarea, porque es una realidad que hay mucho por hacer todavía, y para ver una gran cosecha, hay que sembrar, para desarrollarnos como buenos atletas hay que entrenar y para ser buenos soldados hay que aprender a luchar. El Ap. Pablo le dice al joven Timoteo: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús.” Hay que esforzarse, poner empeño en lo que hacemos, y muy importante, hacerlo juntos, de acuerdo, y con buenas estrategias. El Señor nos tiene que dar de su gracia, sí, de su entendimiento, también, de su sabiduría, por supuesto, pero nosotros tenemos que poner de nuestra parte y ocupar el lugar que nos corresponde a cada uno en la tarea del ministerio. Cuando Nehemías llegó a Jerusalén para reedificar los muros de la ciudad que estaban derribados, salió a observar e investigar el estado en que se encontraban, luego fue y se lo comunicó a sus colaboradores, y ¿cuál fue el resultado, que hicieron ellos?  “Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien.” Neh.2:18b. - Asumieron la responsabilidad, se comprometieron y trabajaron en unidad! Por supuesto enseguida se levantaron enemigos que quisieron desanimarles, menospreciando lo que estaban haciendo y conspirando contra ellos. Así es, siempre que quieras hacer algo vendrán las dificultades y los problemas, pero recordemos las palabras de Nehemías a su pueblo: “No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas.” – No desmayemos iglesia, hay mucho por hacer todavía y necesitamos trabajar unidos.

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO