“UN NUEVO AÑO, MAS OPORTUNIDAD DE SERVIR” (01.03.16)

Muchas veces he pensado en el amor y la bondad del Señor para con sus hijos y me maravillo! Como nos cuida, nos protege, guía, anima, sostiene, alienta, provee, en fin todo lo que él hizo, hace y hará por nosotros, pero por sobre todo como nos da nuevas oportunidades. Hoy comenzamos un nuevo año, y aunque esperamos que todo vaya bien, hay incertidumbre porque no podemos conocer lo que el futuro nos depara. En Isaías 40:31 dice que los que esperan al Señor tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas y podrán remontarse a sus alturas. Esto es algo que nos anima a seguir adelante! El águila es un ave majestuosa, que vuela alto y velozmente, que sabe aprovechar el viento cuando sopla fuerte, que tiene una visión privilegiada, pero que también conoce sus limitaciones y cuando siente que ha envejecido, que su pico, sus alas y sus garras han perdido el vigor necesario, se remonta a lo alto de una montaña para renovarse.  Se arranca las plumas viejas, gasta su pico y sus garras contra las rocas, en un proceso muy doloroso que la deja sin fuerzas, indefensa y desvalida. Pero al poco tiempo sus plumas comienzan a crecer nuevamente, con un color más brillante y una bella tersura, su pico crece como una espada afilada, sus garras mucho más fuertes, y sus alas se extienden majestuosamente para comenzar la nueva etapa de su vida en un vuelo de conquista y de triunfo. Dios inspiró al profeta en ese pasaje, para alentarnos y enseñarnos a mirar su maravillosa creación y aprender de ella. En medio de las pruebas, dificultades, y los vientos contrarios de la vida, hagamos como el águila, remontémonos más alto. Nosotros podemos crecer, madurar y en medio de tiempos difíciles como los que estamos viviendo, aprovechar las oportunidades que nos da el Señor para servirle mas y mejor. Todavía hay metas por alcanzar, trabajos por hacer, sueños por realizar, y cuando sintamos que nos faltan las fuerzas, o sin fruto y cansados, busquemos la intimidad con el Espíritu Santo, a solas, apartados, arrancando de nosotros todo lo que estorba e impide nuestra comunión con Cristo y veremos resultados incalculables, así como el águila seremos renovados y comenzaremos un nuevo año y una nueva etapa en nuestra vida. 

POR LA PASTORA GRACIELA LAGO